lunes, 4 de mayo de 2026

Asocastrona en la ruta hacia el fin del mundo

Dejamos atrás un puente en el que hemos vivido unos días de convivencia intergeneracional recorriendo los bellos parajes que separan Santiago de Compostela de Santa Mariña. Unos días en los que hemos compartido camino, esfuerzo, anécdotas, muchas risas, ricas viandas y momentos que ya forman parte de nuestra memoria colectiva.

Un año más, desde Asocastrona nos hemos puesto en marcha para seguir dejando nuestras huellas en el Camino -o tal vez, sea El Camino quien deja huella en nosotros-. Comenzamos esta aventura en 2013, recorriendo la ruta del Camino de Levante, y desde entonces muchas personas se han ido sumando a esta experiencia. A lo largo de estos años hemos compartido etapas con participantes de todas las edades y condiciones, y en esta ocasión hemos formado un grupo diverso, con edades comprendidas entre los 15 y los 80 años. Nos une el espíritu del Camino y el orgullo de llevar el nombre de Asocastrona y de Castronuño por cada localidad que atravesamos. Tras alcanzar Santiago el pasado año, en esta ocasión decidimos continuar la ruta hacia Fisterra y Muxía.

En esta edición hemos sido un grupo de 16 peregrinos y peregrinas quienes nos hemos calzado las botas para vivir una de las actividades más especiales de nuestro calendario. Llegamos a Santiago de Compostela el 30 de abril, donde disfrutamos de un agradable paseo por la ciudad, dejándonos envolver por su monumentalidad y su ambiente. Nos alojamos en el Hospedaje José Rey, situado en una zona tranquila de la ciudad, donde recibimos un trato cercano y unas instalaciones muy adecuadas para el descanso. Al día siguiente iniciamos la marcha tras desayunar muy bien atendidos por el personal del establecimiento.

Comenzamos a caminar por las calles de Santiago, pasando por la plaza del Obradoiro. Nos detuvimos más de lo previsto y eso hizo que saliéramos de la ciudad algo más tarde de lo planificado, un retraso que arrastramos durante buena parte de la jornada. Aun así, avanzamos durante horas entre paisajes naturales de gran belleza en la etapa Santiago-Negreira. Se trata de un tramo de verdor exuberante, con una naturaleza viva que nos acompañó en todo momento, aunque también tuvimos que afrontar exigentes subidas. Antes de llegar a Negreira cruzamos Ponte Maceira, un precioso puente medieval de estilo románico sobre el río Tambre.

Ya en Negreira nos alojamos en Albergue Bergando, un espacio con unas instalaciones muy atractivas en plena naturaleza. Sin embargo, la experiencia no fue del todo satisfactoria, ya que detectamos deficiencias en la limpieza de algún dormitorio y tuvimos un problema en la gestión de la reserva que obligó a dos personas del grupo a alojarse en la zona común de albergue al no estar disponibles todas las habitaciones contratadas.

Aprovechamos la tarde para conocer Negreira, un municipio en el que destacan el Pazo do Cotón y la capilla de San Mauro, así como una emotiva escultura dedicada a la emigración. Cerramos la jornada con una cena en el restaurante A Guarida, donde disfrutamos de una excelente calidad a precio ajustado y sobre todo de muy buen trato, una parada culinaria muy recomendable para quienes recorran esta ruta.

La segunda etapa, entre Negreira y Santa Mariña, estuvo marcada por la lluvia. Durante la noche ya comenzó a llover y el día amaneció con chubascos intermitentes. En el desayuno valoramos la situación y parte del grupo decidió no salir ante la previsión meteorológica, mientras que otro grupo aprovechó una tregua para continuar caminando. El recorrido, incluso bajo la lluvia, nos ofreció paisajes boscosos llenos de encanto, el camino es en este tramo un auténtico vergel donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor. A pesar de la meteorología lluviosa, el grupo de caminantes logramos completar la etapa.

Durante la mañana, el otro grupo realizamos visitas a diferentes puntos de interés en la zona. En Santa Mariña hicimos parada para recuperar fuerzas en el bar del albergue Casa Pepa, donde recibimos una atención excelente. Desde allí nos desplazamos hasta Mazaricos, lugar en el que teníamos reservado el alojamiento en el Hotel Casa Jurjo. Allí disfrutamos de unas instalaciones de gran calidad y de un trato muy cercano, además de una cena y un desayuno en los que se puso de manifiesto lo bien que se come en tierras gallegas.

El domingo, tras el desayuno, llegó el momento de la despedida, entre risas por un sinfín de anécdotas compartidas y con la sensación de haber vivido unos días muy especiales, emprendimos el regreso a casa, aunque también hubo quien aprovechó la jornada para hacer turismo por la zona. Nos llevamos la satisfacción de la experiencia compartida y la ilusión de seguir avanzando, porque el reto continúa, el año que viene: Mazaricos - Fisterra. El fin del mundo nos espera.






















 

sábado, 4 de abril de 2026

Un canto al vino: Bodega ALGIL

Llega la semana santa, la primavera. El sol comienza a regalarnos su caluroso abrazo, que invita a salir al campo cual crisálida que despierta a la vida con ganas de disfrutar de ella, y es así como ASOCASTRONA  retoma el contacto con Gaia, la diosa madre de la vida y la tierra, e intensifica su actividad.

En Castronuño, este periodo del año siempre ha sido sinónimo de reencuentro de amigos, de bodega, de molletes con chorizo acompañados con un trago de vino. Para no perder la tradición, en Asocastrona hemos cumplido con todo el ritual, aunque esta vez ha sido en el vecino pueblo de San Román de Hornija – donde también contamos con socios y socias-  con el fin de conocer el proyecto de Iván Alonso Gil, o lo que es lo mismo, Bodega ALGIL.

En 2017 Bodega ALGIL se convierte en realidad y este proyecto unipersonal comienza a crear vinos singulares, como así deben ser los vinos de una bodega pequeña, vinos de elaboración cuidada y únicos, con personalidad propia.

Nos encontramos con Iván en la plaza de san Román y, tras los saludos y presentaciones pertinentes, nos dirigimos a conocer una de sus parcelas en producción, Finca Pepe “la majada”, un viñedo con una antigüedad de  8O años en el que se combina la producción de tinta de Toro y Garnacha. Desde allí, las vistas espectaculares del altiplano castellano recrean nuestras retinas.

Los conocimientos de viticultura de Iván, el maestro bodeguero, tienen gran influencia francesa, derivada de las diferentes bodegas en las que trabajó y donde adquirió los conocimientos necesarios para empezar a soñar con su propia bodega. Los vinos ALGIL son vinos parcelarios, de vendimia temprana, para conservar más acidez, y que permite mayor duración en la conservación del néctar de Baco. El resultado son unos caldos con menos graduación alcohólica, pero cargados de personalidad.

La parcela visitada está considerada un “Grand Cru”, siguiendo la denominación francesa de los viñedos. Esta denominación  es un término emblemático en el mundo del vino, utilizado para distinguir los viñedos de mayor calidad. Su rica historia se remonta a la Edad Media y ha evolucionado hasta convertirse en una marca de indiscutible prestigio en el ámbito del vino, como así son los grandes vinos de la D.O. Toro.

Un “Grand Cru” es un viñedo único por climatología, suelo y material genético, y la Finca Pepe “la majada” cumple con estos requisitos de segmentación de calidad por características del terreno, un sorprendente pedregal con origen en el mar prehistórico que cubría gran parte de la actual Castilla (y la Península Ibérica) durante la era Mesozoica, principalmente en el Jurásico y Cretácico (hace entre 200 y 65 millones de años), conocido como el Océano Tetis o el Mar de Tetis. De hecho, esas piedras que cubren los viñedos de la zona, cantos rodados del mar castellano, tienen la función de aportar calor a la viña cuando las temperaturas y el sol bajan, evitando las temibles heladas de la planta.

Estaríamos en la zona oeste del altiplano, en el desagüe del mar que fue Castilla, una zona de climatología singular por estar libre de tormentas en la época estival, el momento de mayor probabilidad de este fenómeno climático.

La calidad genética del majuelo visitado lo aporta la longevidad de las vides, una plantación casi centenaria, sin injerto, a pie franco, que ha permitido otra de las grandes características de la bodega ALGIL: ser los primeros en la  producción monovarietal Malvasía Castellana Blanca y Garnacha tinta, lo que ha contribuido a la recuperación de estas dos variedades propias de la zona.

Seve “Los Quemaos” es la denominación de la otra parcela donde se cultiva y mima la materia prima de los vinos ALGIL. Estaríamos hablando de una parcela más complicada, por su  inclinación norte, de 110 años de plantación, que produce una tinta de Toro antigua de gran calidad.

La segunda parte de la visita transcurre en una de las bodegas históricas de San Román, dentro de su singular barrio de bodegas. Entramos en un callejón de bodegas, una construcción diferente a lo que la mayor parte de los integrantes del grupo estamos acostumbrados, dado nuestro origen castronuñero. Entre las curiosidades, el nombre de nuestras zarceras, allí “lagaretas”.

Está claro que a Iván le gusta cuidar el detalle. Nos dio la bienvenida una mesa cargada de ricas y coloridas viandas locales en su mayor parte, como debe ser. Con tan buena predisposición, dio comienzo la cata guiada de cinco vinos ALGIL que hicieron las delicias de los asistentes.

Para comenzar, Iván Alonso Gil nos ofreció  Algil. Malvasía Castellana, un vino blanco elaborado, como su propio nombre indica,  con Malvasía Castellana procedente del viñedo visitado, un vino sorprendente con base de champán.

Tras la recolección de las uvas que dan este vino, se mantienen una noche en frío. A las 24 horas se sangra la uva y se conserva 6 meses en barrica de 400. El vino se elabora con fermentación deductiva, sin oxígeno, lo que produce vinos más cerrados que necesitan decantación o  más tiempo para ser degustados una vez abiertos.

Todos los vinos están en la línea de lo ecológico, por su tratamiento con  abono orgánico, azufre y cobre, pero no llevan la etiqueta de ecológicos como tales, dado que si se precisa, también se aplican fungicidas, eso sí,  sólo en caso de necesidad.

Zisco, un vino de tinta de Toro con Malvasía, mezcla de uva blanca y tinta, fue el segundo vino degustado. Es un vino de beber y hablar, de alterne, y representa un homenaje a la cultura y labor del pueblo más llano, a los zisqueros, que iban a hacer zisco al monte para los brasero. Es precisamente de ese laboreo de donde procede el apodo de las gentes de San Román,  “Los ahumaos”.

La cata continuó con  Garnacha Navarra, un vino más frutal y fresco a base de uva tinta navarro, de las pocas variedades de uva española que existe. Estamos ante un vino afrancesado en su elaboración. Tras la vendimia, las uvas usadas en la elaboración de este caldo se mantienen una noche en frío. A las 24 horas se sangra la uva y el mosto se guarda 6 meses en barrica de 400, con una fermentación deductiva, sin oxígeno. El resultado de esta elaboración son vinos más cerrados, que necesitan más tiempo para oxigenarse antes de ser bebidos. Por supuesto, también se puede optar por su decantación.

Algil Expresión fue el cuarto vino degustado, un Toro con 6 meses de crianza en barrica. El buque insignia de la bodega Algil.

Mientras la cata se desarrollaba de manera entretenida y sabrosa para el disfrute de los y las asistentes, llegó el broche final de esta estupenda velada con el quinto y último caldo. Finca Pepe “La majada“ es un vino nacido en la parcela visitada en el inicio de esta estupenda jornada y su etiqueta recuerda la forma de la parcela. Manoláctica en barrica y 12 meses de crianza. Un vino de diez, del que se elaboran entre 3.500/4.000 botellas al año.

Los vinos ALGIL son vinos que se exportan a Japón, Bélgica, Dinamarca, Portugal, República Dominicana, República Checa, Galés y hasta un total de 15 países. Por supuesto, y como merece su calidad, son vinos que también han sido presentados en ferias internacionales.

Al finalizar la cata, todos agradecimos a Iván el habernos proporcionado un comienzo estupendo para este periodo vacacional de comienzos de primavera. Asocastrona cumple con sus objetivos: ampliar el conocimiento de nuestro entorno y disfrutar de buenos momentos compartidos.

 R.C.B
































lunes, 10 de noviembre de 2025

Recibimos el Premio Solidario Memorial Inés Marcos Valero

El sábado 8 de noviembre Asocastrona estaba llamada a vivir un día especial en el centro de acogida de animales La Era de las Aves, de Fresno el Viejo, lugar en el que se celebró el acto de entrega de los Premios Solidarios “Memorial Inés Marcos Valero”, certamen en el que Asocastrona fue galardonada con el Premio Solidario en la Categoría de Asociación Solidaria.

Sin duda este día quedará prendado en el hipocampo de las y los asistentes como un día especial, lleno de emociones, sentimientos encontrados y ambiente de convivencia y solidaridad dentro de un espacio único como es La Era de la Aves, entidad organizadora del evento. Al frente del proyecto, Enrique Marcos Sánchez, alma mater del parque quien dedicó al principio del acto unas bonitas y emotivas palabras a su hija Inés Marcos, incondicional amante de los animales del parque, fallecida dos años antes.

El premio de Asocastrona fue recogido por Enrique Seoane, presidente de la asociación, quien trasladó el agradecimiento de todos los socios y socias por ser galardonados con este premio solidario. Seoane puso de manifiesto la solidaridad que se respira dentro del parque La Era de las Aves y mostró su admiración por Enrique Marcos, gran persona de la que afirmó “es de las que su paso por el mundo hacen de este un lugar mejor”.

El acto, que fue presentado por la bióloga Nayeli Jijon, estuvo amenizado por el cantautor salmantino Juan Carlos Prieto, quien deleitó a los presentes con sus creaciones musicales llenas de compromiso social y medioambiental.

Los premios constaban de nueve categorías y este es el listado de ganadores del I Certamen de Premios Solidarios “Memorial Inés Marcos Valero”:

-          Categoría Medios de Comunicación: Javier Serrano, de Telemedina, de Medina del Campo (Valladolid).

-          Categoría Aportacion de Alimentos: María Jesús Y Flia, de Velascálvaro (Valladolid).

-          Categoría Centro De Recuperación: Centros de Recepción de Animales Silvestres de Villaralbo (Zamora).

-          Categoría Voluntario: Alfonso González y Pilar Durante, de Medina del Campo (Valladolid).

-          Categoría Protectora: Pacto De Lealtad, de Salamanca.

-          Categoría Asociación: Asocastrona, de Castronuño (Valladolid).

-          Categoría Empresa: Folder, de Medina Del Campo (Valladolid).

-          Categoría AMPA: AMPA Ortigosa del Campo, de Segovia.

-          Categoría Colegio: Colegio San Agustín, de Valladolid.

Tras el acto se visitó la zona de ampliación del centro de acogida, que estará terminada y en uso en torno al mes de febrero. Para finalizar se celebró un ágape y los miembros de Asocastrona asistentes aprovecharon para pasar en el parque una bonitas horas de convivencia en un lugar que invita a disfrutar de la belleza de la vida animal. No faltó la visita a Nuño, el buitre que Asocastrona apadrina desde el año 2021 y que está realmente precioso.

Muchísimas gracias a Enrique y a todo el equipo de La Era de las Aves por pensar en Asocastrona para este reconocimiento y por supuesto, por dedicar tantos esfuerzos a cuidar tan bien de los animales que acogen.










sábado, 1 de noviembre de 2025

Sembrando saberes con Eduardo Perote


Muchos filósofos y científicos aluden a la paciencia como una de las características necesarias para promover el conocimiento. Según San Agustín, "La paciencia es la compañera de la sabiduría". Otro ejemplo, que ha llegado incluso a nuestro refranero, es la frase "la paciencia es la madre de la ciencia", atribuida comúnmente al filósofo chino Confucio.

Con la actividad del pasado sábado 25 de Octubre, en Asocastrona pudimos comprobar, una vez más, que tener paciencia nos es favorable y nos da frutos de sabor intenso que dejan dulces recuerdos y hacen que nuestro hipotálamo se descontrole y nos pida más de muchas de nuestras actividades.

Este fue el caso de la actividad  con el ingeniero forestal Eduardo Perote, un activista de la sostenibilidad lleno de saberes sobre agricultura, medioambiente y mundo rural.

La lluvia impidió realizar el paseo didáctico programado por la reserva natural, aunque fue sustituido por una conferencia en interior que resultó ser una clase magistral de lo más interesante y que tuvo como eje central la experiencia de la Asociación El Prau de Luyas en el medio natural y la importancia de proteger la biodiversidad. Obviamente, la biodiversidad da riqueza natural, pero lo más importante, la biodiversidad salva las cosechas y plantas, genera resistencia ante enfermedades y plagas y fortalece  los cultivos. Como en los seres humanos, la diversidad genética crea una protección natural frente a las enfermedades y deterioro provocado por la endogamia y la repetición cromosomática.

Entre las infinitas actividades de esta asociación, de la que Eduardo Perote es el alma mater -  y pater, me atrevo a decir - , supimos de sus múltiples actuaciones de reforestación en el territorio, con plantas y árboles autóctonos,  en aras de recuperar nuestra masa forestal y fomentar la biodiversidad que nos protege. Perote nos recordó el proverbio chino: El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es ahora. Una buena filosofía, sin duda.

Estas plantaciones no se hacen al azar, sino aprovechando las zonas erosionadas por las escorrentías provocadas por las fuertes lluvias, lo que tiene doble función: asegura el terreno mediante las raíces de los árboles plantados, que a su vez, obtienen más agua de forma natural y sostenible, tan necesaria para que el crecimiento de la nueva planta tenga éxito y consiga llegar a buen puerto.  Este es el caso de la plantación de Olmo Ibérico, resistente a la grafiosis, un árbol tradicionalmente ligado a las plantaciones de vides, ya desde los romanos.

Todo encaja. En Castronuño, el número de olmos, o negrillos, es muy considerable, aunque por desgracia, no llegan a la edad adulta debido a la grafiosis . Por otra parte, en las catas didácticas que Asocastrona ha realizado con otro gran conocedor de nuestro pueblo y defensor de la biodiversidad, el viticultor local Esteban Celemín nos ha hecho sabedores de la importancia y extensión del cultivo del viñedo en Castronuño. Está claro, todo tiene su razón de ser.

Entre las variopintas actuaciones en la naturaleza realizadas por la Asociación El Prau de Luyas, Perote nos comenta la recuperación y nueva creación de balsas de tamaño pequeño, y nos recuerda que lo micro da resistencia y belleza, totalmente avalado por el hecho de lograr criar cangrejo autóctono en esas mismas balsas.

La recuperación de chozos de pastores y la poda de pinos dejando las ramas podadas en el pinar de suelo degradado para proteger el suelo de la erosión. Murales con orquídeas terrestres para embellecer el pueblo, que además de ser bonitas , son plantas beneficiosas y  abundantes en el entorno de Piñel de Abajo. Ferias de Mermeladas, membrillos, cuajadas y cata de manzanas.

Es de destacar la plantación de trufas de verano que, a lo tonto a lo tonto, se ha convertido en la mayor plantación de trufa de verano de Europa. Y ya de paso, observando su campo, se vio que tenían una zona con alto número de mariposas, así que, la consecuencia era clara: catalogación y señalización de la Reserva de mariposas, porque eso sí, todo debe estar acompañado de un bonito cartel señalizador, que complete y realce la actuación, consiguiendo que el trabajo realizado no pase desapercibido.

Y si piensan que el número de actuaciones queda corto, no se relajen, todavía podemos descubrir las dotes constructoras de las personas que componen el Prau de Luyas a través de la visita a “La caseta de Luis”, o en su banco de pensar y crear,  su majestuoso “Banco de las cuatro estaciones”, a base de plástico, madera hormigón y hierro. En este sentido, no podemos olvidarnos de su último gran proyecto, la recuperación de dos casas ruinosas mediante trabajo voluntario destinadas a nuevos pobladores. Sin duda, una acción que deja ver el compromiso social y las altas miras de unas personas que quieren luchar por mantener vivo su pueblo. ¡Grandes!

291 Plantas melíferas

Al final de la ponencia, Perote ha presentado su libro “291 plantas melíferas”, un trabajo exhaustivo sobre la flora del entorno de Piñel de Abajo, pueblo del autor y de la provincia de Valladolid. El libro es considerado como el que más contenido tiene sobre el tema, no sólo por el nivel fotográfico que muestra, sino porque ,además, cada planta está fotografiada con su abeja. Todo lo recaudado por la venta de ejemplares se destina a la financiación de proyectos de la asociación El Prao de Luyas.

Durante esta segunda parte de la charla, nos enteramos que se han perdido el 70% de los insectos polinizadores, con lo que peligra nuestra cesta de la compra. De nuevo la importancia de lo Micro, los insectos y la biodiversidad. Por ejemplo, y ya que somos tierra de vino, deberíamos conocer que las avispas, con las levaduras que habitan su intestino, son interesantes en el cultivo del viñedo y la producción del vino.

Con la frase de Cicerón: “La agricultura es la profesión propia del sabio, la más adecuada al sencillo y la ocupación más digna para todo hombre libre”, Eduardo Perote reflexiona sobre la PAC y  las modernizaciones que han dejado el campo sin agricultores. Paradójicamente, antes 40 hectáreas eran suficientes para que un agricultor viviera de su profesión, mientras que ahora es una cantidad insignificante, lo que ha dejado a los pueblos sin agricultores, o como mucho un agricultor por pueblo.

La agricultura, nuestros alimentos, nuestro futuro se ve altamente perjudicada por el uso de unos pesticidas que matan el suelo productivo, fabricados con los mismos productos químicos sobrantes de las bombas de la II guerra mundial que mataban personas. Todo para producir un exceso de alimentos, de peor calidad por ser recolectados en verde, con pérdida de vitamina C y hierro, entre otros, lo que genera enfermedades en nuestros organismos. No podemos tener tomates todo el año, tenemos que ser consumidores concienciados.

La charla no podía finalizar sin la mención al cultivo del tomate y su evolución histórica, desde el insignificante tomate silvestre de Perú, que pasa a Méjico, donde se hibrida y se hace más grande para volver a Perú. De nuevo vuelve a Méjico, donde se usa para bajar el picante de los chiles. Cuando el tomate llega a Europa, lo hace como tomates tipo cherry amarillo, pero es una planta solanácea, venenosa, y no lo dan importancia.  Luego, su ingesta se pone de moda entre los ricos, a los que envenena por la reacción con los platos de níquel que usan, ya que genera plomo. Curiosamente, los pobres, que usaban platos de barro, fueron los que extendieron su uso.

Los asistentes también pudieron adquirir lotes de tomates de gran variedad, puesto que Perote cultiva 1.300 variedades de este rico producto hortícola.

Al finalizar las y los asistentes han podido degustar un maridaje de ricas viandas con origen en Castronuño y Piñel: Mollete, chorizo y ricos tomates variopintos.

Una mañana de 10 con un invitado de 20, de los que dejan huella desde el primer momento, sobre todo si te predispone con una frase inicial que encierra un principio filosófico tan convincente y acorde con los objetivos fundacionales de Asocastrona:

 “Repoblar los montes y poblar las inteligencias constituyen los dos ideales que debe perseguir España para fomentar su riqueza y alcanzar el respeto de las naciones. Ramón y Cajal.1921”. 



















 

lunes, 11 de agosto de 2025

12º Festival Multicultural de Asocastrona 2025: Cultura, Tierra y Paz para un Mundo Nuevo

No es casualidad que este festival nazca y crezca en Castronuño. En un planeta acelerado, donde la inercia de la codicia ha convertido ciudades y campos en mercancía, nuestra ribera del Duero se mantiene como un reducto donde la vida todavía se mide por el amanecer sobre las aguas, el canto estacional de las aves, la cadencia de las faenas agrícolas. Aquí, la palabra “cultura” conserva su raíz: cultivar. Cultivar la tierra y cultivar la dignidad humana son, en el fondo, un mismo acto.

El 12º Festival Multicultural de Asocastrona se inscribe en esa tradición. No se trata de un simple evento artístico, sino de un gesto consciente contra la barbarie. En un mundo donde aún se cometen genocidios, donde Gaza es hoy nombre de dolor y resistencia, reunirnos para escuchar, aprender y crear juntos es una forma de decir: no aceptamos que la injusticia sea ley. La paz que buscamos no es la paz de los cementerios, sino la de los pueblos vivos.

La historia nos lo recuerda sin descanso: los pueblos que pierden su cultura, pierden también su libertad. Castilla, tierra de caminos y mesetas, ha visto pasar reyes, guerras, exilios y silencios forzados. Pero siempre hubo quien mantuvo encendida la llama: el juglar que cantaba en las plazas, la abuela que transmitía refranes, el agricultor que cuidaba semillas antiguas. Hoy, la amenaza no llega solo en forma de ejército: viene disfrazada de uniformidad cultural, de entretenimiento vacío, de desarraigo.

Este festival es, por tanto, un acto de resistencia cultural. Cada artista, cada taller, cada homenaje, es un eslabón más en una cadena de memoria que nos une con quienes nos precedieron y con quienes vendrán.

 Los protagonistas del 2025


Ruth Iglesias: La urgencia de vivir

Ruth Iglesias no viene a decirnos que el tiempo pasa: viene a mostrarnos que somos nosotros quienes pasamos por él, y que la oportunidad de hacer el bien y crear belleza no espera.  Su mensaje se entrelaza con el de nuestra tierra: no postergar lo que es esencial, porque el mañana, aunque deseado, siempre es incierto.

Gustavo González: Palabra castellana como raíz

En Gustavo se unen el amor por la literatura y la defensa del territorio. Rescata la visión de una Castilla que respira en su lengua, en su historia y en su paisaje. Sus versos y reflexiones son un puente tendido entre generaciones, recordándonos que una lengua viva no es museo, sino herramienta de dignidad y soberanía cultural.

Natxo Díez y Azahara: Deseo y raigambre como brújula humana

Con Natxo Díez y Azahara el festival alcanza una hondura emocional singular. Su canto íntimo al deseo como impulso vital es una invitación a escuchar el latido que nos guía más allá de la rutina. Pero también, en versiones como “La Llorona” de Chavela Vargas, se asoma a la verdad amarga de que el amor y la pérdida son inseparables. En su voz y música hay algo antiguo, casi ritual, que nos recuerda que el arte no es evasión, sino un espejo que devuelve la imagen entera, con su luz y su sombra.


Homenaje a las socias y socios promotores de talleres

En esta edición, el reconocimiento a Rosa, Concha, Rafa, Luna Inés, Inma, Rosana y a todas las manos que sostienen los talleres de Asocastrona, es un gesto de justicia. En el montaje del  propio festival han colaborado también  Mila, Maria, Marga, May, Luis, Luna, Inés, Paqui etc. La cultura no crece de la nada: requiere lugares, tiempo, voluntades, cuidados. Ellos han hecho de esos talleres no solo espacios de aprendizaje, sino comunidades vivas donde cada persona aporta su saber, su paciencia y su creatividad.


Premio Valores 2025: Eloy Hernández

El galardón a Eloy Hernández es un mensaje claro: la juventud no es solo futuro, es presente combativo. Su resiliencia tras un accidente grave es un ejemplo de cómo la fuerza de espíritu no nace de la ausencia de dificultades, sino de la voluntad de superarlas. Este premio honra a una generación que, pese a las sombras que hereda, sigue creyendo en la capacidad humana para rehacerse.




Borja Maestre: La narrativa como orgullo rural

Borja Maestre encarna la figura del creador que se forja a sí mismo, sin renunciar a sus raíces. Su homenaje a la cultura rural de Castronuño no es un ejercicio de nostalgia, sino una declaración de actualidad: aquí, en nuestras calles y campos, pervive una gracia narrativa que es parte de nuestra identidad colectiva. Con su voz, el pueblo se cuenta a sí mismo y reafirma que tiene algo único que ofrecer al mundo. Dicho donaire narrativo estuvo también homenajeado en escena a través de Josefina Modroño y el resto de paisanos que fueron aludidos en el monólogo.

La paz como obra colectiva

Como pórtico a la velada cultural de Asocastrona, las jóvenes promesas Luna e Inés habían ofrecido interpretaciones memorables de “Imagine” y “Sólo le pido a Dios”, cargadas de emoción y autenticidad. Sus voces, aún frescas por la juventud, supieron dar nuevo aliento a himnos universales de paz y compromiso. En cada nota se percibía una fe intacta en que la música puede sembrar entendimiento y derribar fronteras invisibles. El público, conmovido, reconoció que no era sólo un concierto, sino una declaración de intenciones. Ellas cantaban para un mundo que, pese a las tensiones ecológicas y geoestratégicas, todavía puede ser más justo. La luz que desprenden estas intérpretes anuncia un porvenir fértil para la Asociación. Escucharlas es creer que la cultura sigue siendo un puente entre generaciones y naciones. Es sentir que los ideales no envejecen, sino que se renuevan con cada voz nueva. Cuando la canción se alza con sinceridad, la esperanza se vuelve contagiosa. Así, Inés y Luna nos recordaron que, incluso en tiempos convulsos, siempre habrá manos jóvenes dispuestas a sostener la antorcha de la paz. Y esa certeza es, quizá, nuestra mayor fuerza colectiva.

Este festival no pretende ser un refugio para olvidar el mundo, sino una atalaya desde la que mirarlo con claridad. La paz que defendemos no se alcanzará mientras existan pueblos sometidos, mientras el hambre y la explotación sigan dictando el destino de millones. La historia nos enseña que cada acto cultural que fortalece la conciencia es también un paso hacia la libertad. Y este año, en Castronuño, hemos dado un paso más.